sábado, 14 de marzo de 2009

CONOCIMIENTO, CAPACIDAD Y DESEO














































INTERDEPENDENCIA































lunes, 9 de marzo de 2009

ACTIVIDAD C Y CP














Estudiantes esto es claro ejemplo de cómo trabajando en equipo todos podemos aprender, esto es un real equilibrio entre C y CP; el proyecto de aula debe trabajarse de la misma manera, todos aportando su punto de vista, debemos pasar de ser dependientes (aquellos que no aportan) o independientes (aquellos que son los que siempre hacen el trabajo a los demás) a ser interdependientes (trabajar por el bien del equipo).

Felicitaciones a todos los grupos... excelente trabajo, creo que el objetivo se logró. Esta semana el ejercicio se replegara en los demás salones de diseños de proyectos.

Liliana Puello Lopez
Ingeniera Industrial

REFLEXIONES SOBRE EL ESTUDIANTE MEDIOCRE


Jaime Carvajal Isla
Médico general de zona
Hospital de Achao
Presidente de la sociedad chilena de salud rural
Docente Antropología médica Universidad San Sebastián.

Estar en el mundo, implica vivir bajo la influencia de la polaridad que abarca toda manifestación. Por el sólo hecho de estar vivos, tenemos la certeza de que moriremos, pero paradojalmente, los
caminos que unen nuestro nacimiento con el final, son infinitos e inciertos. Esta paradoja resulta exasperante ya que carecemos de herramientas cognitivas que nos permitan comprender la
paradoja, lo contradictorio existente en nosotros mismos. Surgen entonces, la fe , la esperanza, la intuición; el auto despojo cansado de nuestra intelectualidad en búsqueda de la paz y el reposo.
No obstante lo anterior, el ser humano sabe que detrás de cada uno de esos múltiples caminos que conducen ineludiblemente a su muerte segura, se oculta la posibilidad de trascendencia, que en algunos se transforma en un deseo cristalizado en un ideal capaz de motivar los actos en pos de sí.

La trascendencia surge como la única manera de soslayar aquel nefasto destino, que si bien es cierto se logra por medio de los actos trascendentes, o sea, aquellos actos que sobreviven a nuestra muerte en la conciencia del colectivo, el origen verdadero de aquellos son ciertos atributos humanos que lo permiten.
Este origen del trascender, no es otra cosa que “ser en el mundo”, conciencia y voluntad en el mundo. Porque la verdadera vida es la del lúcido consiente de si mismo y del entorno, cuyos actos emanan de su voluntad.

En otras palabras, frente a la ineludible muerte, con sus inciertos caminos, no hay otra alternativa que “ser” o ser devorado por la incertidumbre, cuyo pesado manto de oscuridad tiene como consecuencia la locura, el suicidio de aquellos en que la autoconciencia plantea un terrible sinsentido o lo que es más frecuente, adormecerse en los estándares de la mayoría, eterno circulo de estereotipias en que el ser vacío, ya muerto interiormente, el que no es, encuentra un soporte que materializa su absurda existencia sin propósito profundo, aquel propósito que se esconde como un tesoro en la conciencia de un individuo. Es esto la raíz de la mediocridad: el no ser, la inconsciencia y el acto automático, sin propósito vital.
Hablemos un poco del estudiante universitario, exordio que nos permitirá comprender lo especialmente nefasto que es verificar la mediocridad en él. Por definición, el estudiante es un buscador ávido de aquellos conocimientos y destrezas necesarias en la aprehensión de una profesión. En otras palabras, sus actos académicos conducen a la transformación del neófito, en un experto de un área determinada del conocimiento, de tal manera que se constituye en un referente válido en la resolución de los problemas atingentes a su saber, que se presentan en el seno de la sociedad en la cual se desenvuelve. No obstante esto, el estudiante es ante todo un buscador de la verdad, un contribuyente de una fracción de luz que mitigue la terrible oscuridad en que la humanidad se encuentra sumida.

Se alaban en el estudiante, todo tipo de cualidades intelectuales, capacidades de memorización y procesamiento de información, las que van en directa relación a sus calificaciones, ya que las universidades se han especializado en ese tipo de mediciones, cuantificadas en aquellas formas de preguntar que se traducen en un puntaje numérico. El alumno es juzgado por un promedio de notas que supuestamente mide sus experticias en las distintas materias a las cuales fue sometido su intelecto.

Esta forma de evaluación de las competencias y progreso estudiantil está lejos de ser adecuado por cuanto no dan cuenta de ciertas características que son esenciales en el dominio de distintas disciplinas profesionales.

En efecto, las pruebas de selección múltiple no miden vocación, sentido ético, astucia, prudencia, intuición y mucho menos criterio. Si abunda la medición de conocimientos siempre cambiantes que en los estudiantes, a veces tienen una dudosa vida media. Estudiantes que habrían sido estupendos profesionales son filtrados por coladores inadecuados, mientras seres de intelecto hipertrófico, pero de escasas cualidades humanas, son investidos con un titulo profesional para poder desplegar toda su patanería.

En la actualidad esto se ha hecho más patente, ya que el aprendizaje tutorial, única instancia de ponderar lo cualitativo del estudiante, ha ido cediendo terreno a formas de auto aprendizaje, con evaluaciones estandarizadas, no personalizadas. Por otro lado, las universidades se han transformado en una prolongación de la escuela secundaria. Los alumnos son verdaderos receptáculos de un monólogo obligado por medidas coercitivas, en que el debate y los espacios para disentir, están prácticamente ausentes, y cuando los hay, son tímidos y de un pobre nivel de estructuración.

Por último, existe un fenómeno más macro que ha incidido en las características del mundo universitario actual: me refiero a la penetración del modelo de libre mercado. No ser profesional en estos tiempos, viene a ser lo mismo que estar condenado. Por otro lado, la educación al ser pagada con creces, hace del alumno un sobreviviente, que debe sortear los obstáculos a toda costa con la finalidad de salvar una inversión, que en muchos casos es penosa.

Pero volvamos al tema que nos concita, hacer un intento de caracterización de lo que es un estudiante universitario mediocre. A la luz de lo expuesto, quisiera hacer una definición sencilla de lo que debiese ser un estudiante universitario:

Persona que ha ingresado a un programa de estudio superior, producto de una elección madura y libre, consiente de si mismo, del medio en que ejercerá su profesión, de sus capacidades y proyecciones, cuyos actos estudiantiles emanan de su conciencia con capacidad de crítica y voluntad conectada con esta finalidad vital, profundamente enraizada con su vocación y sentido ético, que aspiran a alcanzar la excelencia profesional, lo cual no es posible desvincular de la realidad social en la cual esta inmerso el estudiante. Por lo tanto, esta dispuesto a asumir con esfuerzo y sacrificio todas las dificultades emanadas del proceso, siendo lo evidente en sus actos la veracidad y la consecuencia.

Dicho de otro modo el estudiante debe ser, en sus estudios. El profesional debe ser en su profesión. Esto es muy importante, ya que la definición anterior, implica una serie de atributos humanos.

Solo se es humano cuando se es.

El estudiante mediocre entonces es el que no es en sus estudios, por lo tanto no tiene relación alguna con la aparente merma del intelecto, aquella cualidad que las universidades se obsesionan
tanto en medir.

El estudiante mediocre es inconciente de si mismo, de su rol y potencialidades, sus actos son involuntarios, erráticos y automáticos, no obedecen a una causa superior, son producto de alguna pasividad a la cual el estudiante está sometido. No hay vocación, no existe amor por lo que se está haciendo, solo un aferrarse inflexible a las normativas para cumplir con una obligación penosa o para satisfacer un sueño ajeno.

El estudiante mediocre es un muerto, sin capacidad de crítica, voluntad ni sentido social, un autómata biológico en aquellos momentos en que se somete al estudio, se aferra a las rutinas universitarias y a las formas estandarizadas de evaluación, en la cual hay que sobrevivir a cualquier precio. Toda forma de esfuerzo y sacrificio es eludida en cuanto sea posible, cuando esto no se logra, acarrea sentimientos de odiosidad y sufrimiento.

Cuando son sometidos a pruebas personalizadas que requieren la creatividad del que ama lo que hace, fracasan miserablemente. Sus actos destilan un dejo de falsedad e inconsecuencia. No existe noción de las implicancias de ser mediocre.

Las universidades nutren y nutren de profesionales mediocres a nuestra sociedad, porque no tienen conciencia, definición ni metodología para los estudiantes mediocres, que gracias a su intelecto sortean las vallas estereotipadas de las escuelas profesionales, siendo muchos de ellos incluso considerados aventajados y premiados por tan buenas calificaciones.

No obstante lo anterior, están condenados a morir, ya que sin conciencia y voluntad, no es posible trascender, que en lo profesional, significa alcanzar la excelencia, pináculo al cual han accedido aquellos que no necesariamente fueron los de mejores calificaciones en la universidad.

TRAMPAS: PERO SI TODOS LAS HACEN !!!


Hacer trampa en exámenes y trabajos escritos se ha vuelto tan común en todos los niveles educativos, que alumnos y maestros han perdido el asombro a estas prácticas, según lo relatado por varios estudiantes de Comunicación de la Universidad Autónoma de Tamaulipas así como de docentes de la misma institución.


En palabras del maestro Jose de Jesus Vargas Ortiz, “Los alumnos muchas veces hacen trampa por flojera a estudiar y pues por obtener una nota aprobatoria, sin importar realmente si aprendieron o no”. Y complementa la profesora Alicia Cavazos “La actitud es hacer lo que sea para ganar; la obsesión con el éxito es prácticamente una enfermedad que lleva a los alumnos a valerse de cualquier tipo de maniobras para aprobar un examen o un trabajo escrito”.
Pero estas son solo las opiniones de los maestros de la institución, pero Que tienen que decir los universitarios con respecto a hacer trampa en exámenes?


Según Pilar, alumna de 5to semestre “Para mi los exámenes no valen, o sea, no es el tipo de información que te va a servir en el mundo real una vez que termines la Universidad”, mientras que su compañero Roberto agrega, “Nunca he estudiado para un examen y pues si ahí están los acordeones o le copias al de al lado, para que te preocupas”. Pero, Hacer trampa en la Universidad? “Si” contesta Gerardo, alumno del 6to semestre, “también en la uni se hace trampa, no solo en la secundaria o en la prepa, ahi aprendes todos los trucos y pues acá en la uni ya es mas fácil aplicarlos”. A lo que Roberto agrega riéndose, “Solo copias y haces trampa en las materias que consideras de relleno, las que de plano no te gustan y la neta no quieres ni esforzarte”
“Muchos alumnos ven el copiar como algo normal; algo que sucede todos los días en todas partes del mundo, y hasta chistoso; digno de contar si no te han cachado nunca, y hasta lo presumen tachando de tontos a los maestros que no se dan cuenta de los acordeones” comenta el profesor Jose de Jesus Vargas Ortiz.

Ciertamente habrá alumnos a los que nunca han “cachado” haciendo trampa y otros a los cuales les habrá ido muy mal, pero Que medidas de prevención toman los maestros en cuanto a copiar?
“Hago exámenes diferentes en cuanto a contenido, pero muy similares en su estructura; así los alumnos creen que es el mismo examen y se atreven a copiar, siendo que me doy cuenta quien lo hizo” comenta el profesor Enrique Valderrama, “Personalmente, separo los bancos y estoy caminando por entre las filas,” comenta el maestro Jose de Jesus Vargas Ortiz, “puede sonar como de primaria, pero es una manera de estar mas seguro de que no copiaran”.
“Por mi parte les pido que apaguen sus celulares y guarden cualquier otro artefacto como es el caso de los iPods” agrega la maestra Alicia Cavazos.


Y es que los estudiantes han ido evolucionando en la manera de hacer trampa en los exámenes; recordemos las maneras mas elementales como copiarle al de al lado o al de enfrente, hacer un “acordeón”, o sea, escribir las respuestas en un pequeño pedazo de papel que después se guardaba fuera del alcance del maestro, o las señales que se hacían con lápices.
En estos días, las maneras de copiar se han vuelto mas refinadas con el uso del celular; los estudiantes ahora mandan mensajes de texto, o toman fotografías de sus exámenes, o los más avanzados utilizan su iPod como acordeón guardando las respuestas en su lista de canciones.
Pero los maestros no solo se enfrentan a las trampas y copias en los exámenes, también en los trabajos escritos como reportes, resúmenes y ensayos los alumnos han aprendido a hacer trampas.


“Es mas fácil buscar la información en Internet que irte a la biblioteca y sacar libros, leer, subrayar; la neta que flojera” dice Roberto. “Los maestros siempre nos dicen que vayamos a internet y que ahí encontraremos la información necesaria” agrega Pilar.
Los alumnos se ven ayudados por sitios web como el Rincón del vago, un sitio dedicado a la compilación de trabajos escolares de diferentes niveles y que cualquier persona puede subir sin acreditación alguna con respecto al trabajo, y
que dichos trabajos serán, mas adelante utilizados por otros estudiantes que ni siquiera checan si la información es correcta o no.


“Ese es el problema con el Internet y la poca ética de los alumnos” comenta el profesor Enrique Valderrama, “creen que todo lo que esta en la red les puede servir y ni siquiera se fijan en las fuentes, solo copian y pegan descaradamente creyendo que los maestros no nos vamos a dar cuenta”.


“Inmediatamente te das cuenta de cuando un trabajo es pegado de internet” agrega el maestro José de Jesus Vargas Ortiz, “la manera de escribir, el lenguaje, el orden de las ideas; no es el de un alumno universitario, y menos si después los cuestionas acerca de su trabajo, no saben ni siquiera de lo que están hablando” finalizo.
“En esos casos, simplemente se les anula el trabajo y no tienen oportunidad de recuperarlo, por lo menos en mi clase” comento la maestra Alicia Cavazos.


Finalmente, creo que los estudiantes deberían de preocuparse mas por aprender de manera correcta y no de solo pasar las materias copiando porque después creerán que todo se resuelve haciendo trampas

COMO SER UN ESTUDIANTE EXITOSO






Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú.

Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú.

Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, hazlo tú.

Se tú el que aparta la piedra del camino.

Ser estudiante es lo normal: se comienza desde muy niño y continuamos aprendiendo durante toda la vida dentro y fuera de los sistemas formalmente establecidos para adquirir nuevos conocimientos. Hoy en día toda persona con la cual usted se encuentre, estará estudiante.

En el colegio, la universidad, en el curso de postgrado o simplemente mediante la lectura o a través de los programas de televisión, pero de seguro es un estudiante aunque no vaya diariamente a las aulas como sí lo hacen los niños de la primaria o los jóvenes del colegio o de la universidad.
Sin embargo, estudiantes, lo que verdaderamente se dice estudiante, es un título que se le confiere de manera casi exclusiva a quienes están inscritos en algún programa reconocido por instituciones legalmente establecidas.


Los estudiantes han tenido y tendrán enormes retos, entre ellos el de demostrar que la escuela sigue siendo necesaria cuando ha sido tan cuestionada y criticada por sus métodos, la calidad de sus egresados y su divorcio con la realidad.


Por eso hoy se requiere de un estudiante más comprometido con su entorno, verdaderamente conectado con la vida práctica, consciente del compromiso con su región, con el desarrollo y con el cuidado del medio ambiente. Por lo anotado, nos atrevemos a mencionar algunas características del estudiante que se necesita y que, indudablemente, está destinado a alcanzar el éxito.

* 1. Un estudiante conectado con la realidad. El estudiante YA es un ciudadano y necesariamente debe ser un ciudadano activo. En la pared de cierta institución, en letras descuidadas, escritas con pintura se leía esta frase: "Si la universidad nos prepara para el futuro...¿quién nos prepara para el presente"?. No hay tiempo para encerrarse en las aulas y aislarse de todo mientras "se prepara". No, el asunto es aprendiendo y haciendo. Nadie puede darse el lujo de desconectarse de lo que está sucediendo y mucho menos un estudiante responsable.


* 2. Un estudiante comprometido con el cuidado ambiental. Ya no es una visión apocalíptica y lejana aquella de que el medio ambiente está expuesto a la destrucción y con su final, el final de la mayoría de las especies, entre ellas la especie humana. La frase según la cual "el hombre está cortando la rama del árbol sobre la cual se encuentra sentado" cobra vigencia cada día porque ya casi toda la rama está partida. Si no adquirimos conciencia ambiental nos vamos a estrellar contra el duro piso en breve. Es vital comprometerse con el ambiente desde los tiempos de estudiantes y no aplazar indefinidamente este compromiso.


* 3. Un estudiante comprometido con la excelencia: nadie puede darse el lujo de hacer las cosas "como hay que hacerlas" cuando se nos brinda la oportunidad de excedernos, de superar las expectativas acerca de nuestras potencialidades. El compromiso con la excelencia se basa fundamentalmente en hechos: en lo que somos capaces de hacer y en hacerlo bien. Sigamos el consejo de Confucio quien nos repite una y otra vez esta sabia frase "El hombre superior ahorra palabras y derrocha acciones". Es necesario entender que la excelencia es el desarrollo pleno de la calidad. Y no puede ser a medias, porque no sería excelencia sino mediocridad.


* 4. Un estudiante crítico, librepensador y autogestionario. Crítico para explorar conocimientos distintos a los que se les ofrece a través de los medios convencionales de educación; librepensador para participar en el descubrimiento y construcción de nuevos saberes y la forma de ponerlos al servicio de la humanidad y autogestionario para proveerse por sí mismo los medios que le permitan alcanzar el éxito como persona y como profesional.
Estudia, comprométete y actúa.
Eres importante en la sociedad y debes demostrarlo.
Y el mejor momento para hacerlo es ¡Ahora!

lunes, 2 de marzo de 2009

MATERIAL PARA LA PROXIMA CLASE

Estudiantes, para la clase de esta semana todos deben llevar una cartulina. Ademas deben llevar utiles, aquellos con los que se consideren trabajen comodos y sean de facil uso: marcadores, temperas, crayolas, revistas, goma, etc.

“Mi primera borrachera la tuve a mis 12 años”

Tenía apenas 12 años, estaba a punto de finalizar el año 1991. Todo era alegría en mi casa, disfrutaba con mis padres y vecinos los momentos previos a la llegada del nuevo año. Un sorbo de licor estaba a punto de cambiar mi vida”.

Así comenzó la historia de *Leynis, quien inició el año 1992 con otra mentalidad, pues la orden de sus padres de ir a la tienda a comprar una botella de ron lo motivó a ingerir el primer trago. Quería conocer el mundo cuando se está borracho.
Por eso, con total atrevimiento destapó la botella y de inmediato se la llevó a la boca e ingirió una buena dosis.

“Llegue a mi casa y mentí, dije que al abrir la botella se me había derramado. A los pocos minutos comencé a sentir los efectos de ese primer trago, me retiré de la reunión familiar y me uní a unos amiguitos, con quienes celebré la osadía de tomarme mi primer trago de ron. La cabeza me daba vueltas, esa fue mi primera borrachera”.
Leynis es el segundo entre sus cinco hermanos. Sus padres y en realidad toda la familia guarda principios morales muy sanos. Su padre un gran comerciante y su madre una ama de casa, jamás pensaron que su querido hijo tocara el fondo del abismo por culpa de las drogas y el alcohol.
Pese a los buenos consejos, él siempre quiso estar rodeado con los más desordenados de su colegio y con personas con rasgos antisociales.
Ya para entonces Leynis bebía exageradamente y por ello no era aceptado en el círculo de amigos sanos.
“El tiempo fue desnudando mi personalidad inquieta, algunas veces agresivas y otras excesivamente amorosa. Empece a vivir en un vaivén de emociones que poco a poco y a medida que la ingesta de alcohol iba aumentando, se iban saliendo de todo control por parte mía”, comenta.

LOS 18 AÑOS

Ya a los 18 años, a Leynis le era difícil celebrar acontecimientos, triste o alegres, sin la compañía del alcohol y por ello buscaba pretextos para tomar y cualquier excusa era suficiente para evadir cualquier responsabilidad que se lo impidiera hacer.
Precisamente al cumplir sus 18 años sale al mercado la canción que se convertiría en el himno de Leynis, la cual lo impulsaba a tomar más licor. Ron pa’ todo el mundo.
“Esa canción la pedía en cualquier lugar, elegante o cuchitril, pues a esa edad ya no respetaba ni sitio, ni horario, ni espacio para tomar. Por su puesto deje de asistir a las reuniones familiares, pues no me brindaban nada atractivo y era muy aburrido escuchar a mis padres hablar de los éxitos de mis otros hermanos, quienes una vez terminaban el bachillerato ingresaban a la universidad, lo que me hacía sentir muy mal, pues sabía que la carrera que yo había iniciado era la del alcoholismo. Las puertas se me comenzaron a cerrar, no valían consejos, ni los llantos de mi madre, no valían reprimendas de ningún tipo. Mi objetivo era emborracharme”.

EL SEGUNDO PASO

El siguiente paso de Leynis, las drogas, le aseguraría los años más desgraciados de su vida. Ya tenía 22 años y conoció la marihuana y el perico. Ya se le había perdido todo sueño del pasado y del futuro, a cambio existía en él una inclemente obsesión por tomar y consumir drogas.
“La personalidad de un alcohólico como yo varía en instantes y aunque en algunos intervalos de tiempo podía darme cuenta del daño que me causaba y del daño que le causaba a los demás, no tenía la suficiente voluntad, ni un firme deseo de dejar mi adicción. Entonces ya me emborrachaba para olvidar que era un borracho”. Afirma con nostalgia Leynis.

Pese a su comportamiento, la madre del protagonista de esta historia busca ayuda y alivio en grupos de oración, mientras que su padre comentaba a sus familiares que prefería verlo muerto ante que recogiendo cartones y botellas en una calle. El drama de Leynis había tocado fondo
“Mis hermanos, que ya no eran cuatro sino tres, pues había uno que por vergüenza negaba serlo, buscaban por todos los medios comunicarse conmigo en los pocos ratos que pasaba en la casa. Todo intento de ayuda era en vano, mi mente se había retorcido de tal manera que mi comportamiento era el de un ser totalmente antisocial, mentiroso, tramposo, egoísta, agresivo, lujurioso y muchas cosas más que me convirtieron en el pecador más detestable y asqueroso de este mundo”, dice.

Leynis dice, que sentía admiración por aquellas personas que consumían dos o tres cervezas y se retiraban a sus casas, lo que le causaba indignación por no poder hacerlo.
“Yo no era capaz de hacer eso, cuando empezaba no había poder humano que me hiciera detener. Una vez abierta la botella mi mente se convertía en un carrusel de locuras que eran alimentadas por un consumo insaciable que terminaba siempre en un desmoralizador y tenaz guayabo.

DE TOLÚ A ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS

Tolú es el más conocido de los balnearios del departamento de Sucre y quizás de la Costa Norte de Colombia, ese lugar se convirtió en la fuga geográfica más cercana para Leynis.
Allí formó relaciones con una sociedad estrictamente alcohólica.
“Yo creo que mi aspecto físico de esos días era el de un náufrago, cabello largo, ojos saltones, pantalón corto, camisetas rotas, sandalias en mal estado, cadavérico y quemado”.
Los días pasaban lentamente en Tolú, entre bullicio y parrandas continuas, Leynis seguía su vida, no le importaba nada, el licor y las drogas eran todo para él.

“En una de mis venidas a Sincelejo el bus nos dejó cerca de la Casa Cural, mis amigos me esperaban para decirme que me tenía que meter a Alcohólicos Anónimos y por su puesto yo les conteste que allí iban a meter a sus madres”.

En ese tiempo, precisamente en uno de los salones de la Casa Cural funcionaba una sede de Alcohólicos Anónimos, pero Leynis desconocía que él lo era, que el alcoholismo es una enfermedad y por su mente jamás se le pasó pedir ayuda, pues tenía el agravante que decía que podía controlar el trago, cuando en realidad todo era diferente, ya el alcohol y otras cosas negativa dominaban totalmente su vida, sus acciones físicas y hasta su mente.
“Algún día alguien me dijo que podía tener solución el problema de mi alcoholismo, le preste atención y decidí buscar ayuda. Fui donde curiosos o curanderos que me suministraron brebajes de toda índole, obviamente, sin ningún resultado. Estuve en dos o tres religiones diferentes, en algunas me sacaron el espíritu de la borrachera y no sé cuantas locuras más, lo cierto es que no sé en que momento se volvieron a meter y a pesar de la ayuda psicológica, psiquiátrica y médica, los resultados eran pocos, en algunos casos nulos y no entendía que la decisión final para parar de beber la debía tomar yo, pues como no creía en Dios, no confiaba en nadie superior a mí, o quizás a pesar de todas las adversidades, yo me creía un Dios”, sostiene con vehemencia Leynis.

EL AVISO

Fue un aviso de un hotelucho del centro de Sincelejo, en donde pasaba sus momentos lujuriosos, el que le informó que su problema tenía solución. En la pared de ese cuarto estaba un letrero con el emblema de la comunidad de Alcohólicos Anónimos y un grupo llamado Al-anón.
“A los tres meses llamé y me atendió un hombre que me dijo que tuvo los mismos problemas que yo y que con la asistencia a varias reuniones se le había solucionado varios de sus problemas. Yo realmente no tenía nada que perder, ya todo lo había perdido y lo que fuera a suceder, no podría ser peor de lo que tenía, así que una noche me aliste y fui a mi primera reunión. Me recibieron dos personas con sonrisas tan cariñosas como de quienes esperan a un familiar y escuche de sus palabras mucha comprensión, que hacía tiempo, pero mucho tiempo no recibía de nadie, tal vez por mi estado mental y físico”.

Desde entonces Leynis asiste a la comunidad de Alcohólicos Anónimos, donde comparte fortalezas y esperanzas, en donde verdaderos amigos le han enseñado a sobrellevar sus dificultades y a superar muchos de sus problemas.

“Ahora tengo una mente lúcida, he recuperado parte de mi familia, tengo un buen trabajo, mi autoestima me ha hecho recuperar un físico más agradable y gracias a Dios, a quien encontré en esta comunidad, soy un ser humano feliz, útil a la sociedad. Tal vez Dios me acompañó en todos los peligros que pude superar, tal vez ahora comprendo que me tenía reservado un lugar en la comunidad de Alcohólicos Anónimos y por eso ahora sin vergüenza alguna puedo contarle a cualquier persona que este sufriendo el alcoholismo en sus distintas facetas, que hay un lugar donde se puede recuperar. Gracias a Dios ahora mis rumbas son sanas, comidas y bebidas no alcohólicas, mucha naturaleza y mucha paz”.

Ahora la vida es totalmente diferente para Leynis, sus consumos en estos momentos son de amor. Él suministra dosis de alegría y dulzura. Él todos los días demuestra que tiene talento, que es capaz de embellecer a todo al que a él acude, que no guarda resentimientos de nadie y de nada. Que es un hombre reconocido por su espíritu altruista, que las puertas de su corazón está abierta, sonriendo como las figuras de mujeres que reciben a sus clientes.
*El nombre fue cambiado por solicitud expresa del protagonista.
Cómo saber si se es alcohólico,

Responda sí o no a las siguientes 12 preguntas.

1. Ha tratado alguna vez de no beber por una semana o más, sin haber logrado cumplir el plazo.
2. Le molestan los consejos de otras personas que han tratado de convencerle que deje de beber.
3. Ha tratado alguna vez de controlarse, cambiando de una clase de bebida a otra.
4. Ha bebido alguna vez por la mañana durante el último año.
5. Envidia usted a las personas que piden beber sin que esto les ocasiones dificultades.
6. Ha empeorado progresivamente su problema con la bebida durante el último año.
7. Ha ocasionado su modalidad de beber problemas en el hogar.
8. En reuniones sociales en donde la bebida es controlada, trata usted de conseguir tragos extras.
9. A pesar de ser evidente que no puede controlarse, ha continuado usted afirmando que puede dejar de beber por si solo cuando quiera hacerlo.
10. Ha faltado a su trabajo durante el último año a causa de la bebida.
11. Ha tenido alguna vez lagunas mentales a causa de la bebida.
12. Ha pensado alguna vez que podría tener más éxito en la vida si no bebiera.
Cualquier persona que conteste sí a cuatro o más de estas 12 preguntas, tiene tendencias alcohólicas definidas.

Sedentarismo, Cigarrillo y Alcohol en Universitarios


Un estudio adelantado el año pasado en la Universidad Nacional mostró que el 82,4% de los estudiantes no realizaba ningún tipo de ejercicio. A esta encuesta que se hizo entre 2.204 estudiantes se une otra similar que se llevó a cabo, el mismo año, en la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá que reveló que el porcentaje de sedentarios llega a 88.

Y no es para extrañarse si se encuentra que un típico lunes de un joven universitario de hoy comienza así:
7 a.m.: un tinto caliente para comenzar la mañana y un cigarrillo para acompañarlo.
9 a.m.: descanso en la plazoleta para tomar el sol y hablar de la rumba.
12 a.m.: escapada para tomar unos tragos y si alcanza la plata, almorzar hamburguesa, gaseosa y papas fritas de talego.

Pero, la situación se torna preocupante cuando el resto de los días transcurren de manera parecida. No son todos los universitarios, pero sí la mayoría los que llevan esta rutina que ya tiene preocupados a los fisioterapeutas y médicos de sus instituciones.

La razón es que están teniendo una vida muy sedentaria. El único ejercicio que hacen es caminar para ir a sus salones, tomar el bus y ‘empinar el codo’.
Resultados similares a los estudios de las Nacional y la Tadeo Lozano se presentaron en la Universidad de Pamplona y en las Unidades Tecnológicas de Santander. En la primera solo el 1,98 por ciento hace ejercicio y en la segundas, el 2,7 por ciento. En esta última se detectó que las mujeres dedican más tiempo a la sesión de belleza (media hora diaria) y los hombres a jugar maquinitas (hora y media a la semana) que a hacer ejercicio.

Como viejitos

Las consecuencias de este sedentarismo juvenil son sobrepeso u obesidad, disminución en la elasticidad muscular, dolores lumbares y de cuello, taponamiento de arterias, aumento de colesterol malo, mala digestión y posibilidades de que en la edad adulta tengan diabetes, cáncer de colón e hipertensión.
La salud se les puede complicar pero de por sí, dicen los fisioterapeutas y médicos, eso ya está sucediendo. En sus consultorios se han duplicado los casos de jóvenes con problemas de esguinces y torceduras, así como de dolores lumbares. La mayoría porque tienen malas posturas o hace ejercicio solo los domingos después de la rumba.
"Tienen (hombres y mujeres) la condición física de una abuelita. No son capaces de hacer ni un abdominal", dice la nutricionista Jacqueline Villalobos. Ella trabaja en el Área de Servicios Asistenciales de la Tadeo, cuyos profesionales organizaron la semana pasada un encuentro para hablar sobre el tema.

"Antes hacían ‘locha’ y se tomaban unas cervezas los viernes al terminar la jornada, pero ahora es cualquier día y a cualquier hora. Eso angustia porque el sedentarismo combinado con cigarrillo, trago y drogas es un cóctel explosivo", aseguró el médico deportólogo Ramón Tovar.

Viene del colegio

La alarma es mayor porque los estudiantes ingresa cada vez más jóvenes a la universidad y ya vienen con problemas de sedentarismo. "Esto se debe a la disminución en las horas de educación física en los colegios y a las altas cargas académicas de los alumnos, que ya no tienen tiempo libre para hacer ejercicio", explica Adriana Prieto, coordinadora del Laboratorio del Movimiento Corporal de la Nacional. En esas apreciaciones están de acuerdo otros profesionales de la salud que no conciben la idea de que en los colegios no se forme a los niños en este aspecto, tan importante como el intelectual. "Ese estilo de vida es el que debe fomentarse en el colegio y después en la universidad, para que los futuros profesionales tengan una vida saludable", dice la fisioterapeuta Claudia Torres, de Unidades Tecnológicas de Santander.

Los expertos proponen crear clases que fomenten el deporte y el ejercicio entre los estudiantes, así como organizar torneos en horarios de la universidad. Algunas instituciones los han tenido, pero en fines de semana con malos resultados, pues los alumnos no llegan o llegan pero trasnochados y sin condiciones de hacer deporte.
Otros profesionales piden que estas estrategias se combinen con campañas en las que se motive a los estudiantes a cambiar su pinta y su alimentación, ya que la ropa grande y los zapatos de plataforma que usan les están haciendo daño en sus cuerpos, tanto como la comida chatarra.Fisioterapeutas y médicos de universidades hacen un llamado por un estilo de vida saludable. Sedentarismo más cigarrillo y alcohol están causándoles daño.

Tenga en cuenta

Hay que evitar posturas viciosas, como sentarse sobre las rodillas o poner las piernas en U, porque alteran los miembros inferiores.
Siempre es mejor estar sentados que acostados cuando se está viendo televisión.
La espalda debe permanecer recta cuando se está trabajando en el escritorio. Es mejor hacer pausas para evitar el cansancio que es el que produce las posturas incorrectas. Cada 50 minutos es conveniente mover los brazos, las piernas y el tronco, esto le permite relajarse y mejorar la atención.

Las maletas o carteras siempre deben estar cerca del cuerpo.

Cuando es posible es mejor utilizar morral o cambiar de lado la carga.

Desde niño se debe aprender a mantener una alineación corporal adecuada, evitar posturas inclinas, jorobadas o la llamada T, que es arquear las piernas cuando se sienta.

ALCOHOL ..... Datos Que Usted Debe Saber

El Alcohol y sus Síntomas

Desde tiempos muy remotos el hombre aprendió a fermentar granos y jugos para obtener una sustancia que le provocaba un estado especial. Los primeros escritos sobre el uso de la cerveza, el vino y otras bebidas alcohólicas se remontan a más de 5000 años, en Mesopotamia con los sumerios. La cerveza más antigua de Europa, elaborada a base de trigo, se consumía en Soria (España) hace 4.400 años, en plena Edad del Cobre. Sin embargo, el proceso de destilación aplicado a las bebidas fermentadas se remonta al siglo VII después de Cristo, aplicado al vino por los árabes, que lo habían aprendido de los alquimistas.


Efectos del Alcohol

La absorción del alcohol por el organismo esta determinada por varios factores: la graduación o concentración de alcohol de la bebida; la presencia de comida en el estomago; el peso del individuo (menor peso implica mayor absorción);el sexo las mujeres son más sensibles); y la habituación (estados avanzados de alcoholismo reducen la tolerancia al alcohol) entre otros.

Se pueden considerar dos tipos de intoxicación debida al consumo de alcohol: la Intoxicación Aguda es la ocasionada por la ingestión masiva de alcohol y la Intoxicación Crónica, provocada por intoxicaciones agudas repetidas o por un excesivo y continuado consumo de alcohol.

Los efectos, según la cantidad, pasan por sucesivas fases:

Fase prodrómica (0,25 gr./l -0,3 gr./l ). En ella el individuo percibe un cambio en su estado mental. Determinadas pruebas psicomotrices y de aptitud han revelado alteraciones que afectan a la percepción de los sentidos y una disminución de los reflejos.

Fase de excitación (0,3 gr. / 1,5 gr./l ). En ella se produce una perdida de la inhibición y la perdida del autocontrol, con parálisis progresiva de los procesos mentales más complejos. Este es el primer estado que puede comportar cambios de personalidad.

Fase de incoordinación (1,5 gr. /l - 3 gr./l), caracterizada por temblor, confusión mental, incoordinación motriz lo que provoca generalmente que la persona acabe por dormirse.

Fase de coma etílico y muerte (+3 gr./l).

Uno de los efectos del consumo de alcohol es la alteración en la percepción de los sentidos, que se asocia con un estado de euforia ...

Alcoholismo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el alcoholismo como la ingestión diaria de alcohol superior a 50 gramos en la mujer y 70 gramos en el hombre (una copa de licor o un combinado tiene aproximadamente 40 gramos de alcohol, un cuarto de litro de vino 30 gramos y un cuarto de litro de cerveza 15 gramos).

El alcoholismo es una enfermedad crónica, progresiva y a menudo mortal, producida por la combinación de diversos factores: fisiológicos, psicológicos y genéticos. Se caracteriza por una dependencia emocional y a veces orgánica del alcohol, y produce un daño cerebral progresivo y finalmente la muerte.

El alcohol más común en las bebidas es alcohol etílico o etanol, un líquido transparente e incoloro obtenido por fermentación de azúcares, que debido a su bajo punto de congelación, ha sido empleado como fluido en termómetros para medir temperaturas inferiores al punto de congelación del mercurio (-40°C), y como anticongelante en los radiadores de automóviles.


El riesgo entre los hombres de desarrollar alcoholismo es de entre un 3% y un 5%, en las mujeres es del 1%. Consecuencias Médicas del Alcoholismo

El alcohol afecta en primer lugar al Sistema Nervioso Central y su ingerencia excesiva y prolongada puede provocar daño cerebral. Popularmente se cree que el alcohol incrementa la excitación, pero en realidad deprime muchos centros cerebrales. La sensación de excitación se debe precisamente a que al deprimirse algunos centros cerebrales se reducen las tensiones y las inhibiciones y la persona experimenta sensaciones expandidas de sociabilidad o euforia.

Sin embargo, si la concentración de alcohol excede ciertos niveles en la sangre interfiere con los procesos mentales superiores de modo que la percepción visual es distorsionada, la coordinación motora, el balance, el lenguaje y la visión sufren también fuertes deterioros. Fuertes cantidades de alcohol reducen el dolor y molestias corporales e inducen al sueño. Pero su uso continuo irrita las paredes estomacales llegando incluso a desarrollarse úlceras. Adicionalmente tiende a acumularse grasa en el hígado, interfiriendo con su funcionamiento.

En alcohólicos crónicos se provocan graves trastornos cerebrales, hepáticos (cirrosis) y cardiovasculares (aumenta la presión sanguínea y con ello el riesgo de un infarto). Incluso, está demostrado que el alcohol incrementa el nivel de los triglicéridos (grasa no saturada o vegetal en las arterias) y con ello también el riesgo de un infarto. Finalmente, como es ampliamente conocido, el alcohol provoca adicción física y dependencia psicológica. Una copa de whisky proporciona cerca de la mitad de las calorías diarias que necesita un adulto, pero no tiene valor nutritivo, es decir, no sacia, por lo que es requerida la ingesta de más nutrientes, provocando el aumento de peso.

Para los hombres, el riesgo general para desarrollar alcoholismo es entre un 3% a un 5%, y para las mujeres el riesgo es un 1%. Algunos asiáticos tienen un gen inactivo, por lo que no pueden metabolizar el alcohol etílico, causando sonrojamiento, mareo y náusea.

El alcohol quizás no cause cáncer, pero probablemente puede realzar los efectos carcinogénicos de otras sustancias, como el humo de cigarrillos. Cerca de 75% de cánceres del esófago y 50% de cánceres de la boca, la garganta y la laringe se atribuyen al alcoholismo. Un estimado 11% de todos los casos de hipertensión son causados por una ingesta alcohólica excesiva.

El uso habitual del alcohol deprime el sistema nervioso central, produciendo depresión clínica, confusión y, en los casos graves, psicosis y trastornos mentales. A su vez, el alcohol se puede convertir en una sustancia aún más tóxica, el acetaldehído, que puede causar daño sustancial, incluyendo cirrosis en 10% de personas con alcoholismo. El daño hepático es más común y se desarrolla más rápidamente en las mujeres que en los hombres.

La ingesta de alcohol por parte de la madre origina en el feto malformaciones, e incluso puede desembocar en un aborto espontáneo...

El alcoholismo severo se asocia con la osteoporosis, la emaciación de los músculos con hinchazones y dolor, las heridas de la piel. Suprime el sistema inmunitario y las personas con alcoholismo son propensas a las infecciones, en particular a la neumonía. También aumenta los niveles de la hormona femenina o estrógeno y reduce los niveles de la hormona masculina testosterona, factores que contribuyen a la impotencia en los hombres.

En la mujeres embarazadas, hasta las cantidades moderadas de alcohol pueden tener efectos dañinos sobre el feto en desarrollo, incluyendo bajo peso al nacer y un mayor riesgo para el aborto espontáneo. Las cantidades altas pueden causar síndrome alcohólico fetal, que puede dar lugar al daño cerebral y tanto al retardo mental como al del crecimiento. Los niños de padres alcohólicos tienden responder peor que otros académicamente, tener una incidencia mayor de depresión, ansiedad y estrés y tener un autoestima inferior que otros niños