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lunes, 20 de abril de 2009

COLOMBIA ELIGE SUS 7 DESTINOS DE ORGULLO NACIONAL

Dentro del proceso de posicionar a Colombia como un país de oportunidades, Colombia es Pasión invitará a los colombianos a elegir siete destinos de los cuales se sientan orgullosos. Donde comodidad, tranquilidad, creatividad, magia, innovación y calidad, son algunos de los criterios necesarios a la hora de hacer la elección.

Las personas deberán ingresar al portal www.colombiaespasion.com/7destinos y postular un destino que cumpla con los criterios mencionados.

La convocatoria no solo se realizará por medio de internet, sino que tendrán módulos móviles que se ubicarán en sitios de alto tráfico como universidades y centros comerciales, dónde las personas podrán realizar la postulación de manera directa.

Los módulos móviles estarán ubicados en Bogotá en el Carrefour de la calle 80, Universidad del Rosario, Unicentro, Universidad de los Andes, y el Puente Aéreo.
A la hora de postular el destino es necesario tener en cuenta:

- Un lugar con acceso aéreo directo.
- Debe ser un sitio atractivo, con comodidades y altos estándares de calidad.
- Destino con una alta oferta gastronómica.
- Un lugar con rutas y actividades innovadoras e inolvidables.

Acompañemos a descubrir estos destinos maravillosos del cual todos nos sentimos orgullosos.

TOMAR EL RIESGO DE CONOCERLA!!!


QUE SUERTE QUE TENEMOS DE SER COLOMBIANOS!!


Por: Camilo Russi. Enero del 2009.


Estuve muy de buenas, hace 19 años nací en un lugar lleno de sorpresas ansiosas por ser descubiertas, de cuentos con moraleja, de paisajes, olores, sabores y texturas suficientes para satisfacer al más exigente de los curiosos. Nací en un país lleno de activos ocultos.
Con el paso de los años me di cuenta que, en este lugar en el que nací, hay potencial que se esconde con astucia en nuestra sociedad. Se esconde donde muchos no exploramos frecuentemente, en nosotros mismos. En nuestro tiempo libre, por ejemplo.


Brota en mi cabeza una escena de mi infancia, en la que yo llegaba al colegio después de vacaciones y comentaba con mis compañeros, “¿Juanca, y usted qué hizo de vacaciones?” Me respondían, y siempre comenzando con una palabra que me desinflaba, “¡Nada! Fui una semana a… (Algún sitio) y… ver televisión.” Yo normalmente contestaba lo mismo, pero unas vacaciones, en las que ya comenzaba el mismo plan vegetal de hibernar frente al televisor, me aburrí de la flojera, me cansé de unas vacaciones de oso perezoso.


Comencé a pensar en una lluvia de ideas que cumpliera dos condiciones:


Cosas que me hicieran salir de mi burbuja de comodidad.
Cosas que no haría normalmente, pero que estuvieran dentro de mi moral.
Surgió una lista de ideas como:
Volverme un duro haciendo videos.
Hacer un semillero auto sostenible.
Pasar tiempo con mis abuelos, grabarlos contando historias.
Hacerle regalos diferentes a mis papás.
Aprender a contar historias, ponerlo en práctica.
Conocer gente, hablar con gente que normalmente no hablaría.
Investigar sobre la biodiversidad única que hay en el sitio donde nací.
Hacer ejercicio.
Viajar y descubrir una cultura nueva, que me abra la mente.
Hacer una práctica o conseguir un trabajo.


Mirando la lista con lupa me di cuenta que todas las cosas que enserio quería hacer tenían algo en común. O era una actividad en la que podía aprender algo nuevo, o una actividad que me hacía sentir feliz. Este descubrimiento me impulsó a otro de mayor rango, al que supongo los filósofos, científicos y todos los maestros del conocimiento ya habían llegado, pero que igual yo me siento orgulloso de haber sentido en carne propia.
Descubrí la íntima relación entre la felicidad y el aprendizaje. Aprendiendo uno se posa bajo una cascada de agua helada que le abre los ojos a una realidad espectacular. Una vez uno se lanza al agua y experimenta con su entorno, se puede hallar la felicidad incesante de compartir lo aprendido.


¿Qué mejor lugar para ser feliz que Colombia? El país donde nací, un país virgen y lleno de activos ocultos que piden a gritos ser descubiertos. Por esto los invito a que se quiten la pereza con estropajo y aprovechen el tiempo libre, ese activo, ya no tan oculto, que tenemos a nuestro alcance.


Camilo Russi
Columnista invitado

SER COLOMBIANO: PECADO ORIGINAL




Ser colombiano: pecado original

Muchas han sido las definiciones que se le han querido dar a esa especial condición que encierra el haber nacido en ese país de la punta noroccidental de Sur América. A esa especial condición que implica ser colombiano.

Me aferré mucho tiempo a la definición atribuida a Jorge Luis Borges: Ser colombiano es un acto de fe. Y de verdad que así lo es, tanto que a pesar de nuestra tragedia seguimos creyendo, como tomados de un hilo de telaraña que sostiene la esperanza. De alguna manera el ser un acto de fe, es un fenómeno que deriva en el correr circular de la misma noria que nos ahorca, el vendaje que nos evita vernos y actuar.
Recientemente, y como un acto de liviandad, nos han declarado a los colombianos como pasión. Y si, los colombianos somos pasión de la buena y también de la que incluye muerte sin resurrección.


Fe y pasión digamos, por postergar la discusión, pueden ser trazos que intentan definirnos. Pero hacia fuera, hacia el resto del mundo, ser colombiano es un pecado original: tenemos una valoración que nos viene de cuna, por el hecho de ser de aquí y no de otra parte, como si fuésemos un trozo aparte de la Humanidad que contrariada nos aparta como una ajena y paradójica horda de hombres y mujeres vulnerada por el narcotráfico, la pobreza y la guerra.
La mayoría de colombianos somos tratados en muchas puertas de inmigración como una especie de individuos proveniente de un foco infeccioso que se debe aislar, por si las dudas, por la mera sospecha, por el pasaporte vino tinto, por ser colombiano a secas.


Pocas nacionalidades como la nuestra están sujetas a tantos requisitos para poder andar en un mundo cada vez más globalizado.
Los colombianos del común, no claro está los ricos, que nacen con visado debajo el brazo, apenas pisamos la salida internacional de nuestros aeropuertos, comenzamos a padecer la pérdida de nuestros derechos civiles y libertades, y entramos a un régimen de control, intimidación, inspección y segregación.
La famosa visa “americana” y el visado Schengen, para la cual se piden una lista enorme de requisitos que llegan al ridículo, se convierten en un salvoconducto, en una prueba que garantiza la posibilidad de movilidad, aún en países hermanos, países de América Latina, como Costa Rica, que da la oportunidad a los colombianos, con alguno de estos dos visados, el poder ingresar sin más requisitos a su territorio.


Viajar a México se convierte en una lamentablemente pesadilla para muchos colombianos. En un país con el que compartimos más que el amor por el maíz y las rancheras, hombres cobrizos como nosotros, cuidan como cancerberos la puerta de entrada a Estados Unidos. No es extraño que aún haciendo solo un conexión aérea en México, siendo colombiano el viajero, la misma aerolínea se de el atributo de retener su pasaporte, dejarlo indocumentado y aislado, retenido, en un cuarto del aeropuerto de tránsito, hasta asegurarse que tome el vuelo de su destino final. Todo esto a pesar que la misma Embajada de México en Colombia aclara que no es necesaria una visa de tránsito. Y no pasa nada. Todo normal.


¿De qué se nos acusa cuando en un aeropuerto se nos aisla, se nos esculcan las maletas hasta la saciedad? De narcotraficantes seguramente, de prostitutas, de ilegales. ¿Cuál es el indicio para esta acusación? Nuestra nacionalidad sin duda. Como dirán algunos: nada personal.
Que tenemos narcotraficantes, es cierto. Que algunas de nuestras mujeres han emigrado para la trata de personas, es cierto. Que muchos de los 4 millones de colombianos que viven en el extranjero han iniciado su migración sin visados… es cierto, dolorosamente cierto, no tanto lo de los visados como el destino de las gentes. Pero la persecución y la señalización que se nos hace fuera de nuestras fronteras no deja de ser una franca violación de los Derechos Humanos. Ni siquiera es producto de nuestra historia, que también está hecha de una valiente resistencia a la barbarie, mucho menos producto de la historia de la mayoría de emigrantes colombianos que tienen que soportar requisas que invaden sus intestinos, sus genitales, su dignidad intrínseca, por razón de su condición como nacional colombiano.


Lo extraño del asunto es que muchos de nosotros, colombianos por nacimiento, que por adopción pocos hay, aceptan esta situación, aún llegando a creer que de alguna manera, debemos reparar todos el pecado original de ser colombianos.

lunes, 6 de abril de 2009

VIDEOS DEL MOTOTAXISMO EN CARTAGENA

mototaxistas en cartagena por esta puerta no entran !!!!

EL MOTOTAXISMO A PUNTO DE ESTALLAR


El mototaxismo, una práctica de transporte público que empezó hace más de 10 años en los polvorientos municipios de Córdoba, y que se ha ido extendiendo a 26 de los 32 departamentos del país, se convirtió en una encrucijada social que podría tener repercusiones insospechadas si no se logra resolver pronto.
Con más defensores que detractores pero con muchos usuarios y conductores aumentando un negocio que deja cerca de $1.200 millones diarios, esta forma de mitigar el desempleo es una realidad nacional imposible de esconder, por lo que se necesita del consenso entre los 400.000 colombianos que sobreviven de este sistema de transporte y las autoridades.
El tema es tan importante para el país que hoy está sobre la mesa de los grandes debates nacionales en calidad de problema social. Y, a la vez, es materia de estudio y análisis por parte del Congreso de la República, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), las universidades y el propio Gobierno, que desde 2002 está tratando de buscarle salidas sin que hasta el momento las haya encontrado.


La discusión se centra primordialmente en las restricciones que impuso el Ministerio del Transporte a los mototaxistas y la necesidad de que el Ejecutivo lo reglamente o se presente un proyecto de ley en el Congreso con igual fin. El Gobierno sostiene que el sistema de transporte de dos ruedas no es seguro ni apropiado para el usuario, ya que es un factor que ha influido en el aumento de la accidentalidad. Por eso exigió de los alcaldes restringir la circulación de estos vehículos.
Pero muchos de los mandatarios que intentaron aplicar las medidas, especialmente en la Costa Atlántica, se vieron enfrentados a una ola de protestas en septiembre de 2006 en Montería, Sincelejo, Cartagena y Barranquilla. Eusebio Abad Jaramillo Londoño, presidente de la Asociación de Municipios de Antioquia, cree que el problema es mucho más de fondo y la solución no es como la plantea el Ministerio de Transporte. “El Gobierno Nacional ha pretendido que un caso que les tomó ventaja se resuelva trasladándolo a los alcaldes, hecho que podría generar desórdenes públicos”, dice.


Esta situación, según Abad Jaramillo, coloca a los alcaldes contra la pared, pues si no aplican las medidas restrictivas, se verán abocados a investigaciones disciplinarias. A lo anterior se suma el hecho de que para cumplir con el mandato del Gobierno central, la mayoría de municipios no cuentan con los recursos suficientes para aplicar las medidas restrictivas.
Para el director ejecutivo de la Corporación Nacional de Mototaxismo (Conamotax), Rodolfo Fernández, las medidas del Gobierno son difíciles de aplicar, por cuanto el problema es una “bomba social” que no se puede manejar con restricciones, “más si se tiene en cuenta que en el país existen 156 empresas dedicadas a este trabajo”.


En su concepto, en este momento los municipios y muchas ciudades intermedias requieren de este servicio, pues en barrios marginales y zonas rurales, los vehículos de tres y más ruedas no pueden transitar por las condiciones de las vías.
En el Congreso
El debate se volvió a agitar recientemente en la Comisión Sexta del Senado, donde hubo una audiencia pública en la que participaron representantes del Gobierno, directivos del sector afectado y varios congresistas. En el evento se ventilaron las posiciones desde el punto oficial, la de algunos alcaldes, Conamotax y los ponentes de un proyecto de ley que busca la reglamentación del mototaxismo.


Uno de los ponentes de la iniciativa, el representante a la Cámara por Guainía Pedro Nelson Pardo, sostuvo que el problema debe verse no sólo desde el punto de vista de movilidad sino también por el empleo que genera. Pardo recordó que en países como Ecuador y Perú, “el mototaxi ya funciona”, lo que, según él, “muestra su importancia para las economías locales”.
En la audiencia también se dijo, y en eso estuvo todo el mundo de acuerdo, que una manera de reglamentar el mototaxismo es brindándoles herramientas jurídicas a los alcaldes y gobernadores para que sean ellos los que implementen las medidas de acuerdo con las características de cada región o municipio.


El director ejecutivo Conamotax se mostró complacido con el balance general de la audiencia, puesto que no sólo se logró que los congresistas los escucharan sino que además se creó una mesa de trabajo en la que estarán legisladores, delegados de los transportadores, voceros gremiales y el Ministerio de Transporte, quienes se reunirán a finales de este mes para continuar estudiando el tema.
Y es que no es tan fácil abordar la situación sin entrar a hurgar problemas de fondo como el desempleo y sus aristas, el manoseo político de algunos sectores al mototaxismo, y las denuncias sobre la utilización de este medio de transporte en una parte del conflicto armado colombiano.
Sin embargo, en Sincelejo, donde esta actividad se convirtió en la principal economía del rebusque, el PNUD, los gremios y las universidades, le apostaron a realizar un estudio que podría servir de base para hacer una evaluación similar en el resto del país, donde el fenómeno sigue creciendo.


En la encuesta realizada en noviembre de 2006 con 1.400 mototaxistas, de los 20.000 existentes en la capital de Sucre, los investigadores encontraron que para el 95% de ellos es su única actividad, mientras que el 57% recibe entre $20.000 y $30.000 diarios, sin descontar los gastos en combustible, la cuota del propietario o la de financiación del vehículo.
Otro aspecto que también llama la atención del estudio son los problemas en la salud que genera este trabajo. De acuerdo con los investigadores, lo más preocupante es que las principales enfermedades se manifiestan a mediano y largo plazo: lesiones pre cancerosas y cáncer de la piel por la exposición a radiaciones del sol, enfermedades respiratorias, problemas de columna y otras relacionadas con el aparato reproductor masculino.


Un estudio que podría tener las mismas características en Cartagena, donde de acuerdo con el experto en el tema Iván García, los habitantes realizan 480.000 viajes diarios, de los cuales en un 10% se utiliza la moto. Y lo mismo se puede decir de ciudades y municipios como Cúcuta, Valledupar, Quibdó, Montería, Riohacha, Barranquilla, Buenaventura, Popayán, Puerto Inírida (Guainía), Tierralta (Córdoba) o Riosucio (Caldas), donde el mototaxismo es también una fuente básica de empleo.


Por ahora se siguen buscando los puntos de coincidencia para solucionar el problema. El senador del Polo Democrático Alexander López tiene a su cargo la elaboración del proyecto de ley. Mientras tanto, el entorno sigue siendo difícil y el mototaxismo amenaza en convertirse en una bomba de tiempo a punto de estallar y el Gobierno teme que en cualquier momento se pueda repetir lo que sucedió en mayo pasado en Caucasia (Antioquia), cuando los mototaxistas se tomaron la población y quemaron la Secretaría de Tránsito

LUEGO DE PROTESTA DE MOTOTAXISTAS


Revocan prohibición de parrilleros en motos
JULIO CASTAÑO, EL UNIVERSAL

Centenares de motociclistas bloquearon las vías principales de la ciudad, para protestar por la aplicación de medidas que restringen la circulación de motos.
Con el monumental trancón de ayer por cuenta de una protesta que afectó a casi toda la ciudad y la posterior revocatoria de la resolución que prohibía hasta el lunes el parrillero en moto, quedó comprobado que el fenómeno del mototaxismo en definitiva se le salió de las manos a la Administración Distrital.


Más de 800 motociclistas se tomaron desde las 7 hasta las 9:30 de la mañana las vías principales de Cartagena y ocasionaron un caos vehicular que sólo pudo ser resuelto con la mediación del coronel Carlos Mena Bravo, comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena.
Los Cuatro Vientos, el Foco Rojo en Olaya Herrera, Líbano, María Auxiliadora y Bazurto fueron los puntos escogidos estratégicamente por los motorizados para realizar los bloqueos viales, utilizando piedras y llantas que quemaron.
Pese a que los ánimos de los manifestantes estaban caldeados, no hubo enfrentamientos con la Policía.


¡INSÓLITO!: MANIFESTANTES
Alaín Ramírez Sánchez, vocero de los motociclistas, dijo que “la prohibición de parilleros durante el fin de semana fue la gota que rebosó la copa, ya que hemos venido soportando una serie de medidas que nos afectan gravemente y que creemos no han servido para solucionar los problemas de movilidad en la ciudad”.


El líder explica que la inconformidad del gremio tiene que ver con el hecho de que “debíamos aguantar cinco días sin trabajo”, teniendo en cuenta que el viernes (27 de marzo) fue día sin moto y la nueva restricción empezaba a regir.

Ramírez Sánchez considera que “es absurdo que se aplique esta medida, tomando como pretexto la visita del presidente Álvaro Uribe, quien viene frecuentemente a la ciudad sin necesidad de que se afecte la vida normal de los cartageneros”.
El vocero gremial indica que la protesta se levantó luego de que el coronel Mena ordenara a sus subalternos permitir la circulación de motos con parrilleros para evitar mayores alteraciones del orden público.

EL MOTOTAXISMO











El mototaxismo hace crisis, o mejor provoca crisis. Los mototaxistas se sienten exasperados por los controles que sobre ellos ejercen las autoridades de policía. Los peatones y los conductores de automotores se irritan ante la complicación y los riesgos que generan las mototaxis y en especial el generalizado sistema de desobedecer señales de tránsito y apartarse de las normas de conducción. Los transportadores de pasajeros, colectivos o individuales, protestan por la nueva competencia que en forma eficaz les resta usuarios en número significativo.

Ya en Barranquilla tuvo lugar un paro de transportadores regulares para obtener una contención al imparable crecimiento del mototaxismo. El resultado próximo fue que les propiciaron un día de inmejorables resultados económicos por haberles abandonado toda su clientela.

Cada día hay más motos en las calles y hasta muchas personas que empleaban su moto en forma exclusiva para su transporte personal, hoy cuando se les presenta la oportunidad aprovechan y se convierten en transportadores, recibiendo pasajeros.

El creciente número de accidentes no parece incidir en el éxito del mototaxismo como alternativa de transporte urbano. Tampoco el sol y el calor sofocantes. Quizá el período invernal ejerza un influjo desestimulante, aunque temporal como es obvio.

Buscar explicaciones al fenómeno es una cosa muy distinta a aplicarle soluciones. Las autoridades han sido lerdas, demasiado lerdas en este último campo. Como en otros casos de desorden urbano, los hechos comenzaron a aflorar con timidez y las autoridades no los vieron o no los quisieron ver. Luego cuando tomó fuerza, se recurrió al gaseoso lenguaje de promesas de buscar soluciones y al recurso de dejar los acontecimientos en manos del tiempo.

Hoy, en ciudades como Cartagena y Barranquilla, hermanas en padecer malas administraciones, el mototaxismo es una realidad que sobrepasó cualquier previsión, que se vuelve de muy difícil control y que sigue en ascenso.
Es claro que la realidad de hoy es el resultado de la falta de buenas administraciones: para haber dimensionado el fenómeno, para encauzarlo y regularizarlo a tiempo; para haber procurado estrategias viales; para haberse preocupado por crear fuentes de trabajo; para haber exigido desde el principio requisitos de organización y seguridad; en fin, para haber cumplido con el deber propio de la autoridad. La falta de interés en la protección del pasajero, la ausencia de mirada para establecer los conflictos diarios de la población y procurar la manera de resolverlos, la preocupación por otros intereses fueron impulsores del mototaxismo.

Hoy, el arraigo es tal que la supresión del mototaxismo es un espejismo. Congelarlo requiere de mucha presencia de la autoridad. Regularlo en forma tal que su desempeño acompase con las normas de seguridad y responsabilidad es bastante incierto.

Se ha repetido, con mayor velocidad, el caso de los vendedores estacionarios, que es otra comprobación de la falta de autoridad y de buena administración. Los hechos han gritado, pero no se ha querido oír.

En otros aspectos de la vida ciudadana el camino es el mismo. Como acontece con los ruidos, con las casas de juego, con las cantinas, con la higiene en el expendio de alimentos y tantos otros.

Suspirar tardíamente por leyes reguladoras o por acomodamientos es tardía reacción de muy probable eficacia.

Estas situaciones sólo experimentan reversa cuando buenas administraciones crean escenarios en que al ciudadano le resulte incómoda, peligrosa y costosa la informalidad. En el campo del mototaxismo estamos lejos.

viernes, 17 de octubre de 2008

NO BORRAR ARCHIVOS DEL DISCO DURO

Muchachos, si no sabe utilizar el disco duro virtual por favor busque asesoria. Algunas personas estan eliminando los archivos del disco duro, lo que puede generar es que sus compañeros se queden sin acesso a dichos documentos...

Voy a montar nuevamente los archivos, incluyendo las lineas de investigación.

lunes, 13 de octubre de 2008

YO AMO A COLOMBIA, PORQUE COLOMBIA ES PASION

Muchachos, esta semana traigo a su conocimiento toda mi pasión por mi patria Colombia…

http://www.youtube.com/watch?v=6XQJhixfaMI

Quiero que ustedes igual que yo se enamoren de este bello país, lleno de oportunidades, de bellezas, de gente trabajadora, de biodiversidad, de gente amable y soñadora. Me molesta que los extranjeros hablen mal de Colombia, pero me duele cuando somos nosotros mismos quienes la pisoteamos.


Sé que para algunos las cosas no son tan alentadoras y se dejaran contagiar por el negativismo que causa la corrupción, la guerrilla, la politiquería, entre otros males que aquejan a nuestro país, sin embargo sin importar cuáles son tus ideas políticas, religiosas o sociales, este es un PAIS RICO, es un país donde sí se puede vivir bien, donde podemos salir a la calle a disfrutar de la mejor gastronomía del mundo (Sancocho, bandeja Paisa, Arepa de huevo, 10 mil clases de perros calientes, 10000 clases de hamburguesas… etc.), hablar con el vecino en la terraza, cantar vallenato a todo pulmón… entre miles de cosas más.

Te invito a que visites las paginas http://www.colombiaespasion.com/, http://www.yocreoencolombia.com/ .

Por último, opina ¿porque crees que es bueno vivir en Colombia?, ¿Qué tenemos nosotros que nos hace inigualables?

¿Usted es colombiano? ¿No sabe lo que es eso?

Por: Yolanda Ossa

Mi primera experiencia como "colombiana" ocurrió en la ciudad de Boston en el año 1994. Tenía en ese entonces 11 años y por situaciones y circunstancias me encontraba viviendo allá junto con mi familia, y cursaba sexto grado (para la generación de mis papás, eso equivale a primero de bachillerato). Ese día entre al baño de las niñas y me llamó la atención percibir un olor extraño. No del tipo común que se perciben en los baños públicos para los que la palabra "extraño" es un eufemismo. "Extraño" en el sentido literal: desconocido, nuevo, raro, original… Empecé a buscar la fuente de este olor hasta que en el marco de la ventana del baño encontré un cigarrillo. Era particular. No tenia marca, ni filtro y parecía casi hecho a mano. Enrollado se podría decir. Nunca había visto algo igual, y mi curiosidad infinita me llevo a recogerlo. En ese preciso momento entró otra niña al baño. Ella era dos años mayor pero teníamos una clase juntas y por eso me conocía y sabía de mi lo más básico, que yo era colombiana. Cuando me vio con dicho cigarrillo en la mano, se rió y me dijo: "pensé que en tu país solo la cultivaban". Yo le explique la situación, le dije que el cigarrillo no era mío, y que no entendía que me quería decir ya que, en realidad, mi país no era conocido por sembrar tabaco. "¿Tabaco?", me dijo. "No. eso NO es tabaco." Mi confusión llegó a su máximo límite en ese instante. "¿Ah, no? Entonces, ¿que es?" Juro por mi vida que nunca antes, ni jamás después, he vuelto a ver una cara de asombro tal como la que esa niña puso cuando yo le dije que no sabia que era lo que tenía en la mano. Y me respondió con una pregunta, que hasta hoy no he podido superar, ni terminar de contestar:

"¿Tu eres colombiana, y no sabes que es eso?"

Lo cierto es que no. Para responder la pregunta en su sentido literal, no sabía que era eso. Pero la respuesta a la pregunta figurativa era igual. Yo, que era, (y sigo siendo) colombiana, en ese momento no sabía que significaba serlo. Ese día lo entendí. Porque entendí que ella, al verme parada en un baño con un porro en la mano, nunca asumió que eso fuera un error inocente impulsado por una curiosidad obsesiva que es innata en mí. Asumió, en su increíble ignorancia, que era perfectamente lógico que yo, una colombiana, tuviera un porro en la mano. Como es lógico ver a un alemán tomando cerveza, a un brasilero jugando fútbol, y a los gringos metidos en problemas que no les corresponden.

Maldije ese día la ignorancia de la gringa. También maldije mi curiosidad. La misma que mi abuelo tanto me admiraba, porque decía que tan grande como lo fuera, así mismo sería mi sabiduría. Pero lo cierto es que ni su ignorancia, ni mi curiosidad me habían puesto en esa situación, a pesar de que ninguna contribuyo particularmente con la causa. En esa situación me pusieron Pablo Escobar, Gonzalo Rodríguez Gacha, Los hermanos Rodríguez Orejuela y los otros pocos, pero precisos que se han encargado de manchar la historia y la reputación de Colombia.

Todos esos nombres y el legado de sus acciones nos han quitado a los colombianos muchos derechos en el exterior. Uno de esos es que ya no tenemos derecho a ser curiosos. No tenemos derecho a cuestionar, indagar, investigar, desarrollar, producir, inventar, ni tomar acción y/o paso que pueda resultar en una falla, porque de ser ese el caso, no se nos juzgaría como individuos, sino como colombianos. Y "colombianos" de acuerdo al significado que los narcotraficantes y terroristas le han dado.

En el exterior, los colores de mi bandera, símbolo que a mí me llena de orgullo, es un karma. Es una letra escarlata que llevamos, que aunque no se vea, pesa e inspira vergüenza. Y nosotros no somos un pueblo común. Nuestra nacionalidad es parte de nuestra individualidad porque es un atributo innegable, y se expresa en el patriotismo casi enfermizo que sentimos. Es difícil ser colombiano en el exterior porque se vuelve una labor de defensa y justificación constante. A nosotros no nos toca como a los italianos, que a pesar de haber sido sede de las dos entidades mas poderosas y corruptas de la historia, la iglesia y la mafia, se les admira por ser la meca del arte, de la moda, de la arquitectura, y la cuna de algunos de los mas renombrados artistas, literatos y creadores de todos los tiempos. Ni tampoco tenemos la suerte de los franceses que, cuando se presentan como tales los elogian por su pan, sus papas, sus besos, o, en el peor de los casos, por la Torre Eiffel y la costa azul. Y hoy en día se puede decir que nadie relaciona a los ingleses con la imposición del apartheid en Sudáfrica, ni con la colonización sangrienta de Australia, ni con ninguna de las atrocidades que cometieron como potencia imperial, cuando saqueaban las tumbas egipcias y recorrían el mundo entero robando el arte y los tesoros de cada pueblo. Arte que ahora reposa en los museos de Londres, donde nadie cuestiona su precedencia ya que todos son museos "reales". Y bueno, en realidad, ¿que importan un par de masacres, uno que otro santuario ultrajado y un par de cuadros robados cuando David Beckham, Los Rolling Stones y los Beatles son de allá? Y yo me pregunto, ¿como es posible que un par de goles a media distancia, una canción de un puente que se esta cayendo, y cuatro idiotas con el mismo peinado logren borrar la imagen de siglos de atrocidades cometidas por sus compatriotas? Mientras que nosotros, por cargar uno que otro avioncito con cocaína por orden y demanda del tío SAM, somos el diablo en bola.

Todos esos países, que me encantan, y contra los que no tengo nada, tienen una historia de sangre y violencia que si se mide numéricamente, supera las contribuciones que cada uno ha hecho a la humanidad. Pero aun así, brillan. Nosotros tenemos un país en el que lo bueno supera lo malo de forma exponencial. Y a pesar de eso, como diría mi padre, "estamos cagados". La Colombia que existe fuera del país, es de mentiras. De pocas mentiras, pero de tal dimensión, que superan todas las verdades que nosotros conocemos. Y los que hemos vivido en el exterior, tenemos que concientizarnos que la lucha por el país empieza con la imagen positiva que de este presentemos para limpiar la reputación que los mentirosos nos dejaron. Hay que dar la cara. La cara de verdad. Porque es verdad que aquí SE HABLA ESPAÑOL, y no solo eso, sino el mejor! Aquí, las gordas que inspiran a Fernando caminan sueltas por la calle, y Macondo no es mágico, es nuestro realismo…nuestra realidad. Aquí tenemos nieve al nivel del mar en una tierra célebre por su olvido. Y aquí se rumbea por cultura, porque nuestros carnavales son tan increíbles que son patrimonio histórico de la humanidad, porque la verdad es que SOLO en Barranquilla se baila así.

Esa es la Colombia de verdad. La de los ríos y los 2 océanos y las cumbias y los acordeones que le cantan a nuestra diversidad. La de murallas, historias, sierras, valles, montanas y cordilleras que nos surten de climas, especies y flores en toda su variedad. La de los rolos, los caleños, los opitas, y el encanto de la costa y los costeños. La misma que se invento a Gabo, a Carlos, a Juanes y a Shakira, los cuidó y los crió para que ellos salieran a proclamar la grandeza de su madre. La Colombia de verdad fue la que le metió 5 a Argentina en el Monumental de River y la que todos llevamos dentro como nuestra mayor pasión. De esa pasión debemos ser embajadores para que el mundo sepa la verdad de nuestro país. El amor por nuestra tierra y la convicción de su belleza es la mejor arma para luchar contra la ignorancia del mundo por nuestra imagen.

Pero aprendan de mi experiencia y sepan que no han sido suficientes los goles del Pibe, ni las caderas… digo, las canciones de Shakira, ni los 17 Aurelianos Buendía y las Ferminas Daza. Todavía falta. Y prepárense porque como me toco a mí, a ustedes también les tocara responder, son colombianos… ¿no saben lo que eso es?

Colombia, una gran marca por descubrir


Por: Pedro Medina. Julio del 2008.

Como Ferviente amante de nuestro país, Pedro Medina, reconocido empresario social, nos advierte sobre el potencial que hay en el territorio que pisamos diariamente y nos ayuda a descubrir cómo somos propietarios de una de las más importantes marcas a nivel internacional.

Quejarse es algo absolutamente fácil y más en un país como el nuestro, donde nos acostumbramos a divulgar los eventos negativos y las circunstancias que no son positivas y que nos llenan de preocupación en nuestro diario vivir. Pero ¿cuándo agradecemos y nos ubicamos desde la óptica de lo positivo? ¿Será que nosotros mismos nos encargamos de desmotivarnos y de pone el pesimismo por encima del optimismo?

Una realidad inocultable es que Colombia es un país de paradojas: poseemos la mayor biodiversidad del planeta por metro cuadrado, pero vivimos en medio de una alta tasa de desempleo; nuestro país es rico por la cantidad y calidad de sus recursos, mas a escala internacional seguimos perteneciendo a la lista de naciones tercermundistas con marcadas características de pobreza. Y pese a las enormes brechas existentes en un estado privilegiado por su ubicación geográfica, nos ubicamos como el país más feliz del mundo. Muchas personas se preguntan el por qué de dicha mención, si los noticieros nos muestran a diario una realidad que constantemente abre fisuras en nuestros corazones…

"Todo está en la cabeza", fue la sentencia de Pedro Medina en su intervención en Expomarketing 2007. "Si nos desayunamos todos los días con noticias negativas, nuestra actitud será así, negativa", evidenciando así que el problema radica esencialmente en la actitud y en la posición que asumamos frente a la realidad. Las noticias expuestas por los informativos nacionales e internacionales no deberían enfocarse únicamente hacia los eventos negativos.

¿Por qué las acciones positivas y constructivas de los colombianos no son objeto de análisis y divulgación? Esa es la gran pregunta para los medios de comunicación, pues su deber consiste en profundizar e informar sobre los acontecimientos de la realidad en función del bienestar de la sociedad y de construir un mejor país. ¿Nuestra realidad sólo se compone de cosas negativas? Esta pregunta puede ser el primer paso para analizar nuestras actitudes y comportamientos con respecto al entorno en el que nos desenvolvemos y para examinar nuestra visión de la vida misma.

Descubrir
Muchos colombianos creen saber todo sobre la realidad del país, pero en verdad se limitan a recibir las noticias que transmiten los diferentes medios.

Darse la oportunidad de conocer mas allá de lo que aparentemente se denomina debe ser la constante del diario vivir del colombiano. Descubrir el potencial real del país es la tarea sugerida por Medina, como patria, como realidad, como marca. Llegar al fondo de la Colombia desconocida no es una labor fácil pero si reconfortante. Dicho descubrimiento está en todas las cosas que no se han hecho, en los problemas no resueltos, en las tendencias que no se han descubierto.

Para lo anterior hay que determinar un reto y este reside en que "hay que inventarse posibilidades". Nuestro reto es una construcción colectiva: cada individuo debe desarrollarse por su pasión e inventar posibilidades, demostrando así su alegría de vivir.

Las invenciones están presentes en el momento en el que se combinan conocimientos y materiales que ya se han inventados y que se reagrupan de otras maneras. Las cosas nuevas se originan en procesos mentales que surgen de analizar las cosas desde otras ópticas, así como cambiar la precepción de la realidad y observar los objetos desde otros ángulos amplían el espectro de visión y brindan la posibilidad de construir nuevos conceptos y, por ende, nuevas realidades.

En Colombia hay una gran cantidad y calidad de recursos que aun no se han aprovechado y explotado para el bien común. La clave está en crear las oportunidades necesarias para que los propósitos se conviertan en acción y en realidades concretas. Se debe dar a conocer a Colombia positiva, rica y valiosa. Construir a partir de los ricos insumos que se poseen es una capacidad extraordinaria y útil, con la cual se posibilitan circunstancias de crecimiento y desarrollo. Hay que investigar y construir con base en la inspiración y en los seres humanos. Esto es posible si se logra apalancar nuestra capacidad de integrar ideas de otros y construir e inventar.

Responsabilidad social empresarial
El cambio de actitud y descubrimiento de posibilidades en Colombia no deben se tareas únicas y exclusivas de las personas. Las organizaciones deben incluir en su accionar empresarial actividades que incorporan el desarrollo y crecimiento del país a través de la generación de nuevas posibilidades y oportunidades. La capacidad de construir y progresas debe planearse a nivel organizacional y nacional. Aquí es fundamental destacar el termino <> como la difusión de todos los aspectos positivos del país. Las empresas deben concebirse a sí mismas como eslabones en la gran cadena productiva y social que comprende la nación, no deben percibirse como antes independientes y aislados. Su responsabilidad social se debe enmarcar en acciones y generan altos índices de crecimiento, sostenibilidad y rentabilidad para Colombia.

Bases solidas y ventajas de Colombia

Para alcanzar el máximo provecho de nuestros recursos en función de un país mejor, es fundamental partir de bases solidas que permitan construir una realidad óptima para la nación. Las bases y ventaja con las que cuenta el país en el ámbito mundial son:

Credibilidad: Colombia resulta atractiva nuevamente para diferentes naciones del mundo que se habían alejado por situaciones de violencia. Es una característica que permite entablar mejores relaciones internacionales y ubicarnos en lugares de privilegio.
Red sólida: La confianza permite que se establezcan lazos fuertes con importantes organismos mundiales, generando más credibilidad y seguridad en nosotros mismos y a la vista de la opinión internacional.
Seguridad: Así los informativos digan lo contrario, cada día se percibe un mejor clima en cuanto a seguridad se refiere. Las experiencias de diversas organizaciones extranjeras con presencia de nuestro país se convierten en la carta mas fuerte pare que otras enfoquen su accionar hacia nuestra patria.
Victorias tempranas: Valores como la pasión, la pujanza, la visión, el espíritu y el ánimo de libertad de los colombianos han permitido que nuestro país se ubique en lugares privilegiados en diversos campos y saberes, como el deporte, la música, la literatura y el arte, entre muchos otros.
Cómo construir la marca
El modelo de construcción de marca propuesto por Pedro Medina en si intervención consta de las siguientes fases:

Promesa. ¿Cuál es el problema que voy a solucionar? ¿Qué voy a entregar?
Foda. Análisis de mis debilidades, oportunidades, fortalezas, y amenazas.
Estrategia. Dicta el modo de operación y el cómo se planea la realización de las acciones con el objetivo de lograr el propósito establecido
Fugas controlables y no controlables. Entre las no controlables se encuentran los falsos miedos que Medina denomina como las 7 p´s ( pena, pereza, pobreza mental, paradigmas, pesimismo, perfeccionamiento y pendejada).
Confianza. Se construye a través de las relaciones basadas en la integridad.
Recursos. Consiste en el material humano y financiero con el que se cuenta para alcanzar los objetivos.
Competencias de la gente. Es el valor más importante, pues el recurso humano constituye el origen y razón de ser de las acciones de las organizaciones.

Síndrome del producto terminado

Por: Camilo Andrés Aljure Saab. Enero del 2007.

No es lo mismo 10 años de experiencia que un año de experiencia repetido 10 veces. No permita que, con el tiempo, usted sufre del "Síndrome del Producto Terminado", como la define Miguel Angel Cornejo, contraído por quienes muertos en vida renuncian a cambiar para mejorar, con argumentos como: es que yo no sirvo para hacer eso, o, yo siempre lo he hecho así y me ha dado resultado. El camino de la mejora permanente se recorre paso a paso. Suponga que en diciembre viajará desde el interior hasta la costa atlántica. Tomada la decisión, usted debería saber en dónde está, a dónde quiere llegar, qué rutas alternativas tiene y cuál tomará.

Durante el viaje haría paradas para descansar y chequear las condiciones de su vehículo. También debería ajustar el plan frente a eventualidades como derrumbes o problemas de su carro y, así, cambiar de ruta o buscar ayuda. Además, debería disponerse a disfrutar de su viaje sobre todo si el camino es largo. Ahora bien, haciendo una analogía con el recorrido de su propio camino de mejora, no pierda de vista:

1. Definir lo que quiere, su visión, y enfrentar el desafío de ser mejor a pesar de sus dudas. Las cosas no llegan solas, hay que buscarlas y toda búsqueda tiene su riesgo.
2. Basar su decisión en lo que le gusta. Cuando usted hace cosas que no le mueven, tarde o temprano renunciará o le perderá el sabor a la vida y a lo que hace.
3. Visualizar las cosas tal y como son. Reconozca su situación actual y sea consciente de sus fortalezas y sus aspectos por mejorar, de los posibles obstáculos y oportunidades que tiene y tendrá y sea consciente de a dónde quiere llegar.
4. Establecer metas parciales y medibles coherentes con su visión y objetivos. Esto le permitirá avanzar progresivamente, saber si va por buen camino, recargar baterías, disfrutar sus logros y mantener su motivación.
5. Ajustar sus planes. Cuando lo requiera aproveche oportunidades no previstas, redefina prioridades, busque alternativas o solicite asesoría. Nadie puede hacer por usted, y por los colombianos, lo que usted y nosotros debemos hacer por sí mismos. Sólo su decisión, su actitud y sus acciones nos permitirán ser mejores y lograr lo que nos proponemos, evitando que nuestra vida se convierta en la simple repetición de sucesos año tras año. ¿Qué decide?

Repitió y repitió... repetiré y repetiré

Un carpintero boyacense con un nombre interesante, Rubicundo Hastamorir, fue reclutado para ir a trabajar con una multinacional en Arabia en 1978. Al percatarse que no se podía tomar trago, tomó la decisión de encargar grandes cantidades de panela para hacer guarapo guandolo (bebida fermentada de panela con cáscara de piña). La bebida que inicialmente era para él, fue contagiándose a otros compañeros de trabajo. Habían varios frentes de trabajo – colombianos, belgas, alemanes, norteamericanos, franceses y el que más avanzaba era el de Rubicundo, compuesto por obreros, técnicos e ingenieros colombianos.

Un buen día, el Presidente de la compañía visitó la ubicación donde trabajaba Rubicundo. Ante ese calor, pidió algo de tomar y le dieron su vaso grande de guarapo. Repitió y repitió. Unos días después, llamaron al jefe de Rubicundo de apellido Gónima, también colombiano a las oficinas de la presidencia del complejo empresarial. El susto de Gónima y de los colombianos fue brutal. Pensaron que como la bebida era fermentada en un país que restringe las bebidas alcohólicas, habría grandes represalias.

Cual no sería la sorpresa cuando Gónima se enteró que el Presidente quería que le fabricaran 1,000 litros diarios para reemplazar la gaseosa. De ahí Rubicundo Hastamorir pasó de ser carpintero a ser productor de guarapo para los ejecutivos y obreros de la multinacional.

Esta historia que me contó recientemente Luis Angel es una muestra más de que tenemos muchos tesoros no descubiertos. A veces no sabemos que los tenemos hasta que alguien nos los hace ver. A veces, requiere pioneros de paradigmas que rompan las taras y las trabas y se lancen a hacer aquello que muchos sabemos o presentimos que puede ser una buena idea empresarial pero no nos atrevemos a hacerla.

Recientemente estuve en un café que me gusta mucho – La Bagatelle. Pedí un Elixir de la Felicidad. La mesera me dijo que no sabía que era eso. Le dije que es una agua panela fría con bastante hielo en un vaso grande con jengibre en polvo. Me dijo que no la tenían pero que era una buena idea…que por qué no se lo comentaba al dueño quien ahí se encontraba. Así lo hice. El dueño me prometió que en un par de semanas, tendrán ese producto en su menú.

Iré a este café a comprobar si eso es así. Y si así es, repetiré y repetiré

Porque Colombia es lo mejor?

ABC's de Colombia